El Banco de México (Banxico) redujo su tasa de interés de referencia de 6.50 a 6.25 por ciento, un ajuste de 25 puntos base que entró en vigor este 6 de noviembre, al considerar que el proceso de desaceleración de la inflación continúa y que no existen presiones importantes de demanda en la economía.
La decisión fue aprobada por mayoría de la Junta de Gobierno, con tres votos a favor del recorte y dos en contra, estos últimos correspondientes a Galia Borja Gómez y Jonathan Heath, quienes propusieron mantener la tasa sin cambios.
Aunque el banco central reconoció que la inflación general aumentó de 3.42 a 3.62 por ciento entre septiembre y octubre, mantuvo su expectativa de que alcance la meta de 3 por ciento durante el último trimestre de 2027.
Banxico también advirtió que persisten riesgos inflacionarios relacionados con una posible depreciación del peso, conflictos geopolíticos, cambios en las políticas comerciales y afectaciones climáticas.
Con este ajuste, el organismo busca mantener condiciones monetarias acordes con la evolución de los precios y el comportamiento de la economía nacional.
