Ante el creciente descontento de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó la permanencia de Zoé Robledo al frente del organismo, pero le pidió atender las inconformidades salariales, laborales y operativas que han provocado protestas en distintas unidades médicas.
Durante su conferencia matutina de este lunes 19 de octubre, la mandataria aseguró que la continuidad de Robledo no está en discusión, aunque dejó claro que deberá presentar soluciones a las demandas del personal.
La inconformidad surgió después de que la mayoría de los trabajadores participantes en una consulta sindical rechazara el incremento salarial previamente aprobado por el Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
El IMSS había presentado una propuesta de aumento del 6.8 por ciento, integrada por 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. Sin embargo, la oferta no logró el respaldo esperado.
Preparan nueva propuesta para trabajadores
Sheinbaum informó que instruyó a Zoé Robledo a negociar un nuevo incremento salarial y mejores prestaciones, además de atender las deficiencias denunciadas en hospitales y unidades médicas.
Asimismo, anunció que sostendrá una reunión con la Secretaría de Hacienda para evaluar los recursos disponibles y determinar las posibilidades de mejorar la oferta económica sin comprometer las finanzas del Instituto.
Respecto a las exigencias de destituir al dirigente sindical, la presidenta aclaró que se trata de una decisión exclusiva de los trabajadores y no del Gobierno federal.
Mientras el IMSS mantiene mesas de negociación con el sindicato, trabajadores preparan nuevas movilizaciones para exigir mejores salarios, condiciones laborales dignas y soluciones a los problemas que enfrentan diariamente en los servicios de salud.
El Gobierno federal buscará alcanzar un nuevo acuerdo que permita atender las demandas del personal y evitar que el conflicto laboral continúe escalando.
