Nueva York declaró una emergencia sanitaria ante el aumento de casos de sarampión, con 108 contagios registrados en lo que va del año, de acuerdo con información del Departamento de Salud estatal.
La gobernadora Kathy Hochul emitió un decreto que permite al personal médico solicitar pruebas a pacientes que presenten síntomas de la enfermedad y autoriza a farmacéuticos a aplicar vacunas contra el sarampión a menores a partir de los dos años.
Hochul señaló que el sarampión es una enfermedad prevenible mediante la vacunación y destacó la importancia de reforzar las medidas para proteger a la población.
La emergencia sanitaria entró en vigor el lunes y permanecerá vigente hasta el 4 de noviembre. La medida se adopta mientras otros estados de Estados Unidos también reportan un incremento de contagios; Pensilvania, por ejemplo, registra más de mil casos y cinco defunciones.
A nivel nacional, Estados Unidos acumula alrededor de 3 mil 900 casos, según datos oficiales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite principalmente mediante gotículas respiratorias. Las autoridades han señalado que la disminución de las tasas de vacunación ha contribuido a la reaparición de brotes en distintas regiones.
