5 de agosto de 2026
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Los homicidios dolosos en Puebla registraron un incremento de 108 por ciento entre 2012 y 2025, al pasar de 465 a 966 defunciones, de acuerdo con el reporte Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR). Mortalidad de la población y sus causas, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Además del aumento en el número de víctimas, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes también mostró un crecimiento importante, al pasar de ocho a 15 durante el mismo periodo, lo que refleja un deterioro en los niveles de seguridad de la entidad.

Las cifras muestran una tendencia ascendente desde el inicio del registro. En 2012 se contabilizaron 465 homicidios dolosos; en 2013 fueron 557; en 2014, 568; en 2015 ascendieron a 632 y para 2016 la cifra alcanzó 735 casos.

El incremento continuó en 2017, cuando se reportaron mil 83 asesinatos, seguido de mil 249 en 2018 y mil 274 en 2019, el nivel más alto del periodo.

Aunque en 2020 y 2021 se observó una disminución, con mil 31 y 847 homicidios, respectivamente, la tendencia volvió a repuntar en 2022 con mil 89 casos. Posteriormente, en 2023 se registraron mil 22 defunciones, en 2024 aumentaron a mil 55 y en 2025 cerraron con 966 víctimas.

El Inegi precisó que, a nivel nacional, los principales mecanismos utilizados para cometer homicidios durante 2025 fueron armas de fuego, objetos punzocortantes, ahorcamiento, estrangulamiento, sofocación, objetos contundentes, fuego, fuerza corporal, ahogamiento, armas largas y material explosivo, aunque no desagrega esta información por entidad federativa.

Para Nancy Angélica Canjura Luna, investigadora de la organización Causa en Común, la ligera reducción observada en 2025 respecto al año anterior no debe interpretarse como una disminución de la violencia, ya que puede responder a diversos factores, entre ellos la dinámica de los grupos delictivos que operan en el estado o la existencia de personas desaparecidas que aún no son contabilizadas como víctimas de homicidio.

La especialista advirtió que los indicadores de violencia extrema muestran un panorama preocupante para Puebla. Explicó que la organización documenta las denominadas «atrocidades», que incluyen hechos de alta crueldad como torturas, fosas clandestinas y la destrucción de cuerpos.

En ese sentido, señaló que durante el primer semestre de 2026 Puebla acumuló 12 masacres, igualando la cifra registrada en Sinaloa. Además, reportó tres hallazgos de fosas clandestinas y 18 casos de mutilación, descuartizamiento o destrucción de cadáveres, con lo que la entidad se colocó en el primer lugar nacional en este último indicador, al superar incluso a estados como Sinaloa y Guerrero.

De acuerdo con la investigadora, estos datos reflejan que la violencia en Puebla ha evolucionado hacia formas cada vez más extremas, similares a las observadas en entidades históricamente afectadas por la delincuencia organizada.