El Ejército de Estados Unidos defendió los resultados de sus operaciones en la frontera con México, donde mantiene desplegados alrededor de 8 mil soldados para apoyar las labores de vigilancia contra el tráfico de drogas y personas, así como la migración irregular.
Durante un recorrido con periodistas por Roma, Texas, localidad fronteriza con Miguel Alemán, Tamaulipas, mandos militares aseguraron que la presencia de las fuerzas estadounidenses ha contribuido a reducir los cruces irregulares en zonas que anteriormente registraban una elevada afluencia de migrantes.
El mayor general Curtis Taylor, responsable de la fuerza de tarea militar de la frontera sur, destacó que las operaciones buscan combatir las redes de trata de personas y frenar las actividades delictivas vinculadas con el traslado de drogas.
El despliegue militar se amplió tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, cuando el Ejército y la Guardia Costera reforzaron su colaboración con la Patrulla Fronteriza.
En paralelo, el Gobierno de México envió este mes a 500 elementos de la Guardia Nacional y de las Fuerzas Armadas a Tamaulipas, como parte de las acciones de cooperación bilateral para prevenir el tráfico de drogas y personas.
El reforzamiento de la seguridad fronteriza ocurre en un contexto de debate político en Estados Unidos, donde el control migratorio continúa siendo uno de los temas relevantes rumbo a las elecciones intermedias.
